Gracias a todos quienes nos acompañaron y compartieron esta maravillosa noche apoyando a nuestra querida Tri. Fue una noche llena de emoción, unidad y orgullo ecuatoriano.
Mi gratitud eterna a nuestra bella comunidad ecuatoriana en Milán, que una vez más demostró que, aun lejos de nuestra tierra, seguimos unidos por el amor al Ecuador.
Un agradecimiento especial a mi tocayo Daniel, propietario del Asadero El Gato, por su generosidad, hospitalidad y por abrir las puertas de su local para vivir juntos esta gran fiesta deportiva.
Y gracias a nuestra querida Tri, por dejarnos el corazón en cada partido y recordarnos que cuando los ecuatorianos nos unimos, no hay límites.
¡Vamos Ecuador! Sí se pudo. ¡Siempre con la Tri!

